Seguridad desde cero

tar + gpg: la copia cifrada más simple, y lo que no hace por ti

2026-10-18

Si solo quieres guardar una carpeta cifrada en un disco externo o en una nube, tar y gpg ya están instalados en casi cualquier Linux. Es la copia más simple posible. Esta prueba mide qué da y qué le falta frente a una herramienta como restic.

Condiciones: gpg del sistema (Ubuntu 24.04), contraseña desechable, 20 ficheros aleatorios de 1 MiB y un log de texto repetitivo de 5 MiB (25 604 KiB en total). Script: tools/test-gpg-tar.sh. No se probó age ni cifrado con clave pública, ni Windows o macOS.

La copia

tar -cf - carpeta | gpg --symmetric --cipher-algo AES256 -o copia.tar.gpg

Resultado: un único fichero de 21 047 988 bytes, en 1,65 s. Ocupa menos que el origen porque gpg comprime antes de cifrar: el log repetitivo se encogió y los ficheros aleatorios no. La restauración (gpg -d copia.tar.gpg | tar -xf -) devolvió los 21 ficheros.

Lo que no hace

Qué pasa cuando algo va mal

Cuándo usarlo

Para una carpeta pequeña, de cambios raros, que quieres archivar una vez (declaraciones de impuestos de un año, por ejemplo). Para datos que cambian, usa una herramienta con copias incrementales. En cualquier caso, prueba la restauración y guarda la contraseña en un gestor (cómo exportar sin dejar claves sueltas): sin ella, el fichero es irrecuperable.

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